Este cementerio, de estilo neoclásico y el más grande de la capital, fue construido y diseñado a finales del siglo XIX por el arquitecto Alejandro Rodríguez Sesmero.
Situada al lado del puente romano, es una pequeña capilla con nave de planta cuadrada. La fachada tiene una puerta enmarcada por una hornacina que alberga la escultura de la Virgen.