Los mayos en Rías Baixas
La llegada de la primavera a Galicia
Flores, musgo y mucha sátira social. La provincia de Pontevedra se viste de verde para recibir el mes de mayo con una de las manifestaciones más ancestrales de Galicia. Los mayos llenan las plazas de las Rías Baixas de estructuras vegetales que son auténticas obras de arte, acompañadas por el ritmo constante de los palos y los versos de las coplas. Cada localidad aporta su sello: desde los tradicionales mayos de la capital pontevedresa hasta las imponentes creaciones de Vilagarcía, pasando por Vigo, Marín o Redondela.

El origen
Esta festividad tiene raíces prehistóricas vinculadas a los rituales agrarios de fertilidad y a la celebración del fin del invierno. Es una herencia directa de las civilizaciones que adoraban a la naturaleza, donde se buscaba propiciar buenas cosechas y ahuyentar los males mediante el uso de plantas. Con el paso del tiempo, la tradición fue adaptándose al contexto cristiano, incorporando nuevos elementos sin perder su esencia popular ni el uso de materiales vegetales como el musgo y las retamas.
Tradiciones
El mayo es una construcción hecha con un armazón de madera cubierto de musgo, helechos e hinojo (fiuncho). Se adornan con flores de colores y las características coronas de cáscaras de huevos. Lo más destacado es el canto de las coplas, versos con rima y mucha ironía que critican los sucesos políticos y sociales del año, mientras los niños golpean palos rítmicamente alrededor de la figura.
Lugares destacados en Rías Baixas
Pontevedra
En la capital de la provincia, la fiesta de los mayos es un evento de gran magnitud que se celebra principalmente en la Plaza de la Herrería. Aquí se distinguen dos categorías: el mayo tradicional (con forma de pirámide o cono) y el mayo artístico (que representa edificios o escenas cotidianas). Es imprescindible escuchar a los grupos de niños compitiendo por la mejor letra satírica.

Vigo
La ciudad ha rescatado con fuerza esta festividad, centrando su celebración en la zona vieja viguesa. En el corazón del barrio histórico, los mayos se levantan rodeados de grupos folclóricos que mantienen viva la esencia de las coplas más satíricas sobre la actualidad local. Es un escenario único donde la artesanía vegetal es la protagonista junto a una amplia oferta de juegos populares y actividades para niños, ofreciendo una de las escenas más completas y familiares de esta celebración en la ciudad.

Vilagarcía de Arousa
Vilagarcía destaca por la espectacularidad de sus figuras, donde asociaciones y colegios compiten por crear los mayos más elaborados. El concurso suele celebrarse en el céntrico parque de Miguel Hernández, convirtiéndose en un espacio lleno de gente que disfruta de la artesanía vegetal y las agrupaciones musicales que amenizan la jornada.

Marín
En Marín, la fiesta tiene un arraigo especial, donde se une la tradición marinera con la agrícola. Sus mayos suelen tener una decoración muy minuciosa, y el ambiente es un reflejo de la identidad local, con una gran participación de las peñas que mantienen vivo el ingenio de las coplas tradicionales.
Redondela
La villa de los viaductos celebra su particular concurso donde la estética de los mayos es el centro de atención. Es un entorno mágico para ver cómo el verde de las estructuras contrasta con la arquitectura industrial de la ciudad, creando una imagen única.